Del Potro llegó a Melbourne ilusionado con hacer una buena actuación en el primer Grand Slam de la temporada y, de esa manera, comenzar a desandar el difícil camino hacia el ansiado top 4 del ránking mundial. En su debut el tandilense sufrió más de la cuenta ante el francés Adrian Mannarino, quien comenzó el encuentro en gran forma y en más de una oportunidad fue más asfixiante para el argentino que las altas temperaturas que invadieron el Hisense Arena. Pero en los momentos decisivos el actual número once del mundo sacó a relucir toda su jerarquía y se terminó llevando un durísimo triunfo por 2-6, 6-1, 7-5 y 6-4, en casi tres horas de juego.
De esta manera, la Torre de Tandil se sacó de encima un duro rival, que sorprendió a más de uno con el nivel exhibido ante uno de los mejores jugadores del mundo, pero con la premisa de que deberá levantar mucho su performance si quiere estar en la discusión por la corona en el Grand Slam australiano.

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